
Difícil tarea la que tenía el arquitecto Miguel de Cunha de Drago Capital, con este apartamento en Lisboa, había que mezclar varios estilos bien distintos, el llamado moderno de mediados del siglo XX, con el más contemporáneo y de vanguardia y además incluir entre los muebles y complementos varias antigüedades, y la verdad es que lo ha resuelto más que bien y con detalles muy curiosos.
Aunque yo no soy muy de antigüedades en casa y algunas de las que hay en esta casa no me gustan, reconozco el mérito de integrarlas tan bien en un ambiente de diseño. También es verdad que se trata de un apartamento amplio y muy luminoso y eso siempre es de gran ayuda, pero se han conseguido contrastes de color y estilo muy llamativos y se han utilizado recursos de separación de espacios y decorativos dignos de ver, así que vamos a curiosear un poco por la casa.













