
En los tiempos que corren no está la cosa como para ponerte a comprar casa alegremente, así que quien más y quien menos aprovecha las casas de abuelos o tíos si es que se las dejan para independizarse. El problema viene con la decoración, como ya os podéis imaginar, ya que esta suele estar un poco desfasada y obliga al nuevo propietario a hacer incluso alguna pequeña reforma si es que la abuela se deja.
El “antes y después” que os traigo hoy es de este tipo y en él vamos a pasar de la estancia que tenéis sobre estas líneas a otra bastante más actual con un poquito de obra. En el antes tenemos un mueble en blanco con la parte superior en arco. Intuyo que lo de arriba es pladur mientras que lo de abajo se ve claramente que es un mueble. En la estancia vemos cuadros antiguos (el clásico “cuadro con ciervo” que ha dado lugar a tantos chistes) y las sillas y una cómoda a juego.













