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Portal de Belén decorado con papel

Todos los años la misma polémica cuando llega la hora de decorar el Belén: ¿musgo sí o musgo no? Aunque no está prohibido venderlo, sí que está bastante controlada la extracción del musgo de nuestros bosques, debido a que es difícil su formación y a lo útil que resulta para almacenar la humedad cuando las lluvias no son muy frecuentes o como sustrato para semillas.

Si podéis evitarlo, lo ideal sería que para decorar vuestro Belén no recurrierais al musgo natural ya que, aparte de conllevar un mayor gasto en mantenimiento, no es nada ecológico (¡y el musgo que se vende sale muy caro!). Hoy os proponemos ocho alternativas para los que no queráis poner musgo natural con las que seguro que os encontraréis a gusto.

1. Corcho de los árboles. En mi casa solíamos usarlo para poner las montañas en el fondo, pero si no os gusta en marrón madera siempre podéis dejar caer algo de harina sobre él o directamente darle con un spray verde para que aparente verdes praderas.

2. Serrín verde y marrón. Una vez más tiro de mi memoria para contaros que en nuestra casa en Navidades las partes que no estaban cubiertas con corcho llevaban una fina capa de serrín verde (lo venden así, aunque intuyo que no debe de ser muy difícil teñirlo) y luego otra de serrín normal que marcaba el camino hacia el portal de Belén.

3. Telas de colores. A mí me gustan en pana, que imita mejor el césped. Podéis comprar retales en verde, en blanco o en marrón depende de lo nevado que queráis el paisaje.

4. Césped artificial bajo. Sé que en las grandes superficie de bricolaje venden cuadrados muy pequeños de césped artificial, que se pueden usar como base para ir plantando encima a los personajes del Nacimiento.

Ovejas en un portal de Belén

5. Un tablón de madera pintado a mano, donde marcaremos los caminos, la zona verde y por supuesto el río que no puede faltar en ningún Belén. ¿O dónde plantáis vosotros a las lavanderas cada año?

6. Papel marrón, del que se queda de punta cuando lo arrugas, tanto para hacer montañas como las paredes del portal.

7. Paja para el suelo. Yo para usar la paja la cortaría para que no quedara en tamaño gigante con respecto al resto del Nacimiento, pero eso lo dejo a vuestra elección.

8. Piedrecitas, podéis comprarlas incluso de las decorativas que se ponen en el fondo de los terrarios o si tenéis mascota, de la arena del gato (antes de ser utilizada, por supuesto).

En resumen, salvar el problema del musgo natural no tiene por qué ser complicado a poco que le echéis algo de imaginación. De hecho preguntadle a vuestros peques, seguro que tienen un montón de ideas creativas (y divertidas) al respecto.

Imágenes vía | Maurizio Albissola, Iglesia en Valladolid
En Decoesfera | Haz tu propio Belén con macetas

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