
Todos los años la misma polémica cuando llega la hora de decorar el Belén: ¿musgo sí o musgo no? Aunque no está prohibido venderlo, sí que está bastante controlada la extracción del musgo de nuestros bosques, debido a que es difícil su formación y a lo útil que resulta para almacenar la humedad cuando las lluvias no son muy frecuentes o como sustrato para semillas.
Si podéis evitarlo, lo ideal sería que para decorar vuestro Belén no recurrierais al musgo natural ya que, aparte de conllevar un mayor gasto en mantenimiento, no es nada ecológico (¡y el musgo que se vende sale muy caro!). Hoy os proponemos ocho alternativas para los que no queráis poner musgo natural con las que seguro que os encontraréis a gusto.
1. Corcho de los árboles. En mi casa solíamos usarlo para poner las montañas en el fondo, pero si no os gusta en marrón madera siempre podéis dejar caer algo de harina sobre él o directamente darle con un spray verde para que aparente verdes praderas.










