El dormitorio es sin duda, una de las habitaciones de mayor intimidad de nuestra casa, además de ser, una de las que, en espacios pequeños, tiene mayor espacio a nuestra disposición. Una cocina puede tener más metros pero claro también tiene más en qué gastarlo. Por eso con frecuencia en nuestros dormitorios solemos compartir el descanso con otro uso, creando un dormitorio con varias zonas.
Además, son usos que no tienen por qué reñirse, ya que la mayoría de nosotros tenemos unas horas de sueño muy limitadas, la noche y la siesta, lo que quiere decir que durante el resto del día, nuestra habitación está sin uso, y por tanto podemos aprovecharla para otras funciones.
En casa por ejemplo, hemos aprovechado un rincón del dormitorio para colocar una pequeña zona de trabajo, pero pueden haber muchas más alternativas:



