
Con el tema de la crisis, son muchos los que han decidido por el turismo low cost y han optado directamente por irse a visitar a amigos a otras ciudades. Si tú eres el amigo que viaja, todo es sencillo: bastará con que te presentes en su casa con un buen regalo. El problema viene cuando tú mismo tienes que ser el anfitrión y tu casa ve duplicado el número de habitantes de un día para otro.
Como en Decoesfera nos encanta aconsejaros la manera de hacer vuestra casa más bonita sin perder comodidad, he aquí cinco consejos que todo buen anfitrión debería seguir para salir airoso del trance:
1. El cuarto de invitados no es obligatorio. Vaya, esta sí que no os la esperabais. Lamento decíroslo, pero se puede vivir sin cuarto de invitados. Utilizad ese espacio para una actividad que realicéis de manera más habitual a no ser que en vuestra casa haya gente de continuo. Si sólo tenéis visita una vez al año, aprovechad esa habitación para hacer un despacho, un gimnasio o un vestidor. Recordad que los “por si acaso” ocupan mucho espacio, y a los huéspedes circunstanciales les podéis acoger en otros espacios.





