
Sabemos que os encantan los posts de “antes y después” porque os llenan de ideas para próximas reformas de vuestra casa. Hoy os traigo un baño que en el “antes” está pintado de violeta, uno de los colores que menos me gustan en decoración de paredes ya que suele acabar cansando a la persona que tiene que vivir entre esas cuatro paredes.
En la foto de antes de la reforma tenemos una buena base: ese mueble blanco donde va encastrado el lavabo y que conservan es un gran acierto, ya que oculta las tuberías y proporciona un espacio extra de almacenamiento. En la pared tenemos un par de espejos biselados sin marco, que no tienen mal aspecto pero que no acaban de convencerme porque dan la sensación de que estamos ante una casa “transitoria”, que en cualquier momento cambiará de decoración.

