
La semana pasada os mostramos la primera entrega de la casa de Fran y Neia, en la que pudimos ver el dormitorio y el despacho. Hoy, para terminar, os enseñaremos el salón-comedor, ya que la que la cocina es una de las estancias que les queda por redecorar.
Lo primero que llama la atención es que, a pesar de que en los muebles predominan los tonos oscuros, la iluminación juega un papel muy importante, pues se encarga de separar visualmente los dos espacios que conviven en la estancia.
Unos paneles japoneses blancos tamizan la entrada de luz desde el ventanal del fondo, creando un ambiente relajado en la zona de sofás, mientras que una lámpara de pie resalta la importancia de la mesa del comedor, bien secundada por un juego de seis sillas tapizadas en crema con motivos florales en negro.





