
Llevo toda la semana esperando que sea domingo, el día de mi post semanal de arte, para enseñaros este maravilloso tapiz dibujado a mano con un boli Bic. Lo tiene todo: es geométrico y a la vez tiene esas irregularidades propias del dibujo que lo hacen único.
Al estar hecho con un bolígrafo, parece algo casual, temporal y poco serio, como cuando en clase te pones a garabatear en la libreta y creas formas geométricas sobre la base de las hojas cuadriculadas. Lejos de ser un aspecto negativo, enfatiza y contrasta con la belleza de la composición, resultando casi increíble que algo tan bonito esté hecho con un instrumento tan poco noble.

