
Cada vez que hay un periodo vacacional, me echo a temblar. Amigos o parientes con más o menos buena intención se apresuran a irrumpir en las tiendas de recuerdos y se pertrechan con los regalos típicos de su lugar de retiro para regalármelos. Seguro que hay más de uno y más de dos lectores de Decoesfera que están en la misma situación y que no saben cómo decir que no a ese obsequio que probablemente ha sido comprado con amor pero que no cuadra en absoluto con el resto de la decoración de la casa. Hoy quiero repasar con vosotros los cinco peores souvenirs que han llegado a mis manos en los últimos tiempos:
5. Imanes para la nevera. La variedad es amplísima pero el buen gusto es una de sus carencias en la mayoría de los casos. Si alguien quiere personalizar la nevera,lo mejor que puede hacer es buscar los consejos que os hemos dado por aquí y pasar de los imanes que aportan poco y que al final acaban cayéndose en cualquier movimiento brusco.
