
A todo el mundo le sucede que se cansa de ese mueble o de esa pieza para la casa que compró con muchísima ilusión hace mucho tiempo (o muy poco, depende), pensando que lo que fue un auténtico flechazo estético iba a durar para toda la vida y resulta que, desde hace un tiempo, cada día estamos pensando en depositarlo en el contenedor de la basura. Pero ese día nunca llega porque, aunque está pasado de moda, ¡nos da tanta pena deshacernos de él!
Una manera de enfrentar esas situaciones es dar una nueva vida a esos objetos, reconvertirlos, como os proponemos en muchas ocasiones en Decoesfera. En esta ocasión vamos a dar un giro espectacular a un anodino reloj de pared, el clásico reloj redondo que todos tenemos o hemos tenido en nuestras casas. Además del mencionado reloj, necesitaremos un cinto de cuero, que también puede ser viejo, y así mataremos dos pájaros de un tiro.


