
Nuestra casa, la comida y humedad de la cocina y sobre todo el refresco del calor que supone es el responsable de que las hormigas se crean que pueden campar por ella a sus anchas, y lo hacen.
Muchas veces se crean verdaderas plagas con las que resulta muy difícil acabar, por eso lo mejor es empezar a evitarlo desde el principio.
Lo primero es impedir que aniden, para ello hay que eliminar las humedades que se crean sobre todo en cocinas y baños. Puedes hacero sellando las grietas con masilla o silicona.
Si ya lo has hecho pero no has podido evitar que entren llega el turno de los remedios caseros, de los que hay muchos y todos ellos bastante efectivos, yo que vivo en el campo puedo dar cueta de ello.
El vinagre caliente es una buena solución, el problema es el olor que emana lo que resulta bastante incómodo sobre todo si hablamos de pisos pequeños, otra opción es el bicarbonato, aunque lo más eficaz, al menos desde mi punto de vista es crear una mezcla de ácido bórico con azúcar, harina y agua y colocarla cerca de su nido, también es útil para las cucarachas pequeñas, que morirán cuando la prueben.

Ya saliendonos un poco del tema de la decoración, pero sin dejar el hogar, un artículo de hoy en Consumer.es me ha convencido para escribir este post, y es que, sobre todo los que viven en ciudades más de una vez habrán tenido un problema de plagas, yo me dedico al campo de la sanidad y la higiene y mi empresa no deja de tener llamadas, sobre todo en estas épocas en las que empieza la humedad para acabar con ellas.