
Aunque el clima se empeñe en decirnos lo contrario, el otoño ya ha llegado y los árboles así lo atestiguan. Hoy voy a explicaros cómo aprovechar esas hojas otoñales para hacer un “ramo de flores” con el que vuestras visitas se quedarán sorprendidas. Ya hemos visto en otra ocasión ya vimos algo parecido con hojas de arce.
En esta ocasión, además de las flores, vamos a ponerles un tallo largo para poder ponerlas sin que se cimbreen en jarrones largos. Para su realización vais a necesitar algunas hojas (con las que son rojas quedará genial, pero las marrones o amarillas también puede quedar bien), cinta adhesiva de color verde y ramitas para usarlas como tallos. La elaboración es similar a la que vimos en el otro post: tenéis que doblar la parte superior de las hojas para que queden planas y enrollarlas en espiral. Sujetadlas con la mano y enrollad otra hoja alrededor de la primera y repetid este proceso hasta que quedéis contentos con el ancho de la flor.












