
Se te ha rallado tu disco favorito. De hecho, miras en tu colección de música y compruebas que hay más vinilos rallados que en pleno uso, pero eres un nostálgico y te da pena tirarlos. Que no cunda el pánico porque hoy vais a aprender una manera de darles un nuevo uso y una nueva vida como organizadores de correo.
En primer lugar, enciende el horno a 100 grados con una bandeja en su interior y centra el disco en ella. Déjalo durante dos minutos y sácalo del horno a ver si se ha ablandado. Cuando veas que es fácil de moldear, sácalo y dóblalo el último tercio (o sea, más abajo del centro para que quede mejor).
