
Creo que entre los grandes inventos de la humanidad deberíamos hacer un hueco para los destinados a facilitar la limpieza del horno, algo que desde siempre nos ha traído de cabeza. Primero fueron los hornos revestidos con paneles catalíticos y luego la pirólisis, es decir el calentamiento a 500º para reducir la suciedad a cenizas. Algunas marcas siguen apostando fuerte por ella, como en el conocido caso de Fagor. Otras incluso van más allá y han introducido variaciones, como la “función pirolítica express” que acaba de presentar Whirlpool.
La nueva función se ha incorporado a los hornos Zenith, Essence y Dynamic y promete eliminar la suciedad más incrustada en 1 hora y 15 minutos de programa. Cierto que el tiempo habitual del ciclo pirolítico, de 2 horas y media, se ha reducido a la mitad pero, aunque el sistema sea realmente cómodo, me sigue pareciendo un derroche de energía.

