¿Buena o mala idea? Una mesa flotante
Muchas veces las patas de una mesa son un incordio a la hora de sentarse, es muy desagradable estar comiendo o trabajando y no poder colocar las piernas cómodamente porque tropiezan con ellas. En ese sentido la idea de una mesa sin patas puede parecer estupenda, una mesa flotante que no tenga nada debajo que pueda molestar.
Pero por otro lado si la mesa no se sostiene con patas tiene que haber algo que haga que resulte una superficie estable y dependiendo de como se coloque ese algo el remedio...

Versión móvil