
Si no habéis ido jamás a Barcelona, ya estáis tardando en conocer la obra de Gaudí, uno de esos artistas que inventó una nueva categoría para lo suyo, que era la arquitectura y que en muchas ocasiones se adentró con éxito en el mundo de la decoración. La casa Batlló es uno de esos lugares que los amantes de la decoración en busca de nuevas soluciones. Sí vosotros también sois fans de este catalán universal, os propongo llevarlo a vuestra cocina como hicieron los dueños de la casa que tenéis sobre estas líneas que cambiaron una decoración aburrida por un zócalo inspirado en Gaudí.
En este caso, lo que hicieron fue pintar de negro la superficie que tenemos en el “antes” y pegar encima trozos de cerámica, procedentes de platos rotos. Los platos están colocados formando círculos concéntricos y luego otros al azar, con lo que tenemos un mosaico de lo más original que nos permite jugar con las formas de los trocitos de platos que tengamos.

Cuir au Carre ha creado una línea de azulejos en piel de diferentes formas y colores perfectos para aquellos que busquen una idea original y lujosa de decorarla.