
Cuando era pequeña, en un viaje a Suiza, en la habitación de mis padres en el hotel la cama era redonda, yo nunca había visto algo así y me llamó enormemente la atención, me quedó grabada su imagen y si cierro los ojos aún soy capaz de verla, supongo que no había pensado en la posibilidad de que las camas tuviesen una forma que no fuese rectangular y por eso me sorprendió tanto.
Es evidente que la forma rectangular es más práctica en el sentido de que es más fácil de encajar en el espacio del dormitorio, las casas tienen casi siempre paredes en ángulo recto y las formas rectas por lo tanto ocupan un espacio menor al cuadrar de forma más sencilla las superficies, para una cama redonda es necesario un diámetro grande y alrededor de ella queda una zona que es difícil de aprovechar, pero para los que disponen de mucho espacio en el dormitorio puede ser una opción original.
