
Llevo unos días resistiéndome a enseñaros este escritorio plegable y minimalista, de nombre Deskbox (mesa-caja, traducido literalmente). No es que no sea bonito, que lo es y mucho, pero para ser un escritorio plegable, que se supone que es para ahorrar espacio, la verdad es que ocupa mucho sitio cuando no se usa.
Cerrado, parece una pequeña mesita, casi como una estantería a media altura. Si no supiéramos la función que oculta, podría pasar por un mueble de recibidor, en el que dejar las llaves al entrar a casa. La combinación de metal blanco y madera clara, unido a la ligereza que le aporta estar suspendido, lo hacen muy atractivo.




