Meg Ryan, la chica fresca de ojos ingenuos y morrito dulzón que se empachaba con un desayuno a base de quesos franceses en French Kiss, alquila su casa de Bel Air. Es lo que tienen las estrellas de Hollywood, que siempre tienen una casa en venta o alquiler que echarse a la boca.Y mientras ellos alquilan, nosotros aprovechamos para colarnos en su interior y tomar buena cuenta de lo que allí dentro se cuece en decoración.
La casa es de estilo español, y al parecer poco o nada es lo que la actriz la ha disfrutado, pues según señala Idealista, la compró en 2009 y poco tiempo después intentó venderla. A pesar de esto, la vivienda está completamente decorada y acondicionada, nada hace sospechar que apenas haya sido disfrutada por su propietaria.
En el interior de la casa destaca su luminosidad, acentuada por la elección del blanco para vestir las paredes. El salón está separado de otras estancias tan solo por dos arcos, dejando que la luz que entra por los amplios ventanales se filtre al resto de la planta baja. Los muebles de descanso, sillas y sofás, son blancos inmaculados, tan solo acompañados por algún complemento en madera oscura.
