
Definitivamente no presto mucha atención a las máquinas de café, excepto como fenómeno de marketing muy bien calculado. Sin embargo, cuando he visto al Omino con i baffi, el hombrecito del bigote, no he podido por menos que detenerme en estas de Bialletti. La figura, diseñada por Paul Campani en los años 50, es el símbolo de la marca que inventó la mítica cafetera Moka y a mí me trae muchos y buenos recuerdos de infancia.
Pero los años pasan, los requerimientos cambian y la adaptación es imprescindible para la supervivencia. Parece que Bialetti lo ha tenido muy en cuenta porque, aunque conserva su cafetera emblemática, ahora también nos ofrece máquinas de espresso, algo que parecemos necesitar imperiosamente.
Así el modelo que vemos arriba, Tazzona, igual te prepara un espresso, que te hace un capuccino o te calienta la leche. Puede usarse con filtros, café molido y por supuesto con las cápsulas de la marca, que para eso vio la luz este invento de moda.

