
Creo que estamos todos de acuerdo en que la decoración, si es buena, deja traslucir nuestra personalidad en cada uno de los pequeños detalles que llenan nuestra casa. Hoy os traigo un salón para amantes de los viajes en el que se ha optado por la vía del minimalismo pero que destila personalidad a raudales.
Nada más entrar en él lo primero que vemos es el mapa mundi que se ha colocado encima del sofá. Es un mapa de esos que hay en los colegios y se ve algo gastado pero me encanta por cómo habla de unos dueños que lo han usado, que han mirado y remirado hasta encontrar los lugares que querrían visitar en sus próximos viajes.
Otro punto fuerte de este ambiente es el sofá con chaise longue oscuro que atrae nuestra mirada de una manera irresistible. Observad cómo delante de él se ha colocado una mesa de té tipo árabe, de las que tienen por encima una bandeja y que probablemente hayan rescatado los dueños de alguno de los viajes en los que han cruzado el mundo. Fijáos cómo la mesa y el sofá crean un solo ambiente gracias a la alfombra que hay en el suelo que agrupa los dos elementos, a lo que hay que sumarle las maletas tipo retro (no sabría deciros si son nuevas o antiguas solo viendo esta imagen).










