Así, de primeras, y sin profundizar un poco más en el asunto, la contestación a esta pregunta es evidente, ya que casi todos responderíamos al unísono de forma negativa, ¿verdad? Sin embargo, y después de algunas aclaraciones, quizás muchos de nosotros cambiaríamos nuestra respuesta. En la reciente exposición Maison&Objet, celebrada en París en enero, algunas de las piezas que más llamaron la atención fueron las que conformaban la colección “Smoke”, del diseñador Maarten Baas.
El holandés es considerado como uno de los mejores diseñadores internacionales en la actualidad, y entre sus piezas más renombradas se encuentran las que conforman la colección “Smoke”. Se trata de muebles, algunos de ellos clásicos del diseño (piezas de los Eames, Rietveld o Gaudí, entre otros), que son literalmente quemados, tras lo cual se les recubre con una imprimación epóxica para su perfecta conservación.

