
Hay envases que lleven lo que lleven dentro, resultan irresistibles. Contra la costumbre de renovar los diseños cada poco tiempo para dar un toque de modernidad, hay casas que mantienen su imagen a lo largo del tiempo como inconfundible seña de identidad.
Algunos son verdaderas piezas de colección que ya no se editan, pero otras podemos verlas en los lineales de los supermercados o en tiendas especializadas. Hace ya tiempo que tengo expuestos en mi cocina, enmarcados, una pequeña lata de mostaza y un bote de caviar (regalo de un amigo viajero) y guardo algunos más con los que en un futuro espero hacer más cosas.
Una de las ideas que acaricio es crear unos imanes de nevera similares a las latas retro convertidas en imanes de nevera con almacenaje que veis en la imagen, que además de decorar sirven para guardar pequeños objetos de uso común en su interior, como bolígrafos, pequeños bloques de notas, gomas, chinchetas, etc. Con ellos las puertas de las neveras tendrán otro aspecto y una función práctica extra, además de funcionar como expositor de coleccionista.







