Hoy toca volver a hablar de la habitación del bebé. En este caso inspirándonos en la habitación de Gavril. En el post anterior, el inicial os hablamos de dos aspectos fundamentales a la hora de decorar toda habitación de bebé, el pensar en mamá y en la economía, hoy además de profundizar en esos dos consejos mediante nuestro ejemplo vamos a ir un poco más allá y hablar de lo que tiene que producir en nuestro bebé la habitación, aunque no pueda parecer contradictorio: serenidad y estimulación.
Pensar en mamá
Vamos a empezar por los consejos del post anterior, a modo de repaso y viendo como lo hizo en este caso el papá de Gavril, para así comprobar que cada uno puede dar personalidad a cada consejo, y que hay miles de ejemplos para cada uno, después seguiremos con los dos nuevos de hoy.
En primer lugar la comodidad tanto de la mamá como del bebé. Soy muy insistente en este punto porque es el más que se nos suele olvidar, estamos tan ilusionados con el bebé que nos olvidamos de nosotros a la hora de decorar y como os dije en el post anterior, a la hora de la verdad quien va a utilizar la habitación durante los primeros meses de vida realmente somos nosotros.





