
Sí, además de cuadros y láminas podemos decorar las paredes desempolvando objetos y prendas que para nosotros tengan un sentido especial. Toallas antiguas, paños bordados, abanicos y un sinfín de piezas están esperando a que les invitemos a formar parte de nuestra decoración.
En esta ocasión se trata de un kimono. Esta prenda tradicional japonesa, reservada en la actualidad a las ocasiones especiales, se confecciona habitualmente en telas suntuosas y alcanzan gran valor. Por tanto sería una pena poseer uno y tenerlo escondido en el armario. Tanta belleza merece un poco de atención.
