
El año pasado heredé de una tía abuela un juego de copas de plata que tengo guardado con todo el cariño que se merece. Pero un año después, me he topado con que la plata se ha quedado negra. Entendedme, no es sucio, porque lavándolo normalmente no se va, es ennegrecido.
Navegando por la web me he encontrado con un truco barato, sencillo ¡y efectivo! para limpiar la plata de manera ecológica y es usando tomate ketchup. No, no miréis así a la pantalla. Me explico porque tiene una motivación totalmente científica: supuestamente el ácido de los tomates reacciona con el óxido de la plata.
