
Sé que os quedasteis con ganas de más cuando Eunice os enseñó el dormitorio “muy masculino” en enero, así que hoy os traigo un baño que le pegaría un montón, en la misma línea de masculinidad. Con baño “muy masculino” no quiero decir un baño donde la tablilla del WC esté siempre levantada, sino un lugar con líneas rectas, con pocos adornos pero con mucho estilo. ¿Me acompañáis?
Lo primero que salta a la vista es el color del baño, con las paredes negras en mosaico, que si bien restan luminosidad a la estancia, son ideales para relajarse desde por la mañana. Sus líneas rectas invitan a tener todo en su lugar, y así sucede en este baño donde el único mueble es el armario de las toallas.
El baño pertenece al diseñador sueco Jimmy Schönning, y en él ha mimado todos los detalles para que nada desentone. Me gusta especialmente la lámpara japonesa sobre el mueble, que, aunque no pertenece a la gama cromática de los negros, sí que mantiene los cuadrados y las líneas paralelas dando un punto extra de luz. Cuadrado es también el lavabo y la estantería donde almacena sus productos de belleza y cuidado que es nada más y nada menos que una ventana al exterior (vamos, que si eso fuera mi casa los vecinos me verían desnuda constantemente) que añade más luminosidad al baño.




