
El otoño ya está aquí y dentro de nada vamos a tener que volver a sacar definitivamente los paraguas del lugar donde han estado escondidos todo el verano. Una de las consecuencias del cambio de estación es que vamos a empezar a llegar mojados de la calle, y no queremos que la humedad penetre en casa.
Una manera de evitar que el agua o el barro de la calle llegue adentro de una casa es construir un lugar como el que veis sobre estas líneas donde dejar “aparcados” los zapatos mientras se secan. Es posible hacerlo de una manera decorativa, si seguís unas sencillas instrucciones.


