
Para despedir el año por todo lo alto, os he preparado una sorpresa; la casa de Hugh Jackman. Igual a alguien no le suena el nombre del todo, pero seguro que si digo “Lobezno”, escucho algún gritito histérico en la lejanía. Y es que el malote de los X-Men debe de tener un club de fans que ni los Backstreet Boys en sus tiempos mozos.
En fin, a lo que iba. El caso es que el bueno de Hugh decidió hace poco más de una año comprarle a Bill Joy, co-fundador de Sun Microsystems, este pequeño ático de tres plantas y 1.200 metros cuadrados, con vistas al río Hudson en Nueva York, por el módico precio de 21 millones de dólares, unos 14 millones de euros al cambio.
Por si fuera poco, el diseño del edificio, situado en el 176 de la calle Perry, es obra de Richard Meier, una de las leyendas vivas de la arquitectura americana, con una obra basada en los principios del movimiento moderno y con muchas referencias a Le Corbusier y Frank Lloyd Wright.
Bueno, sin más preámbulos, con todos ustedes;la casa de Hugh Jackman.
