
Lo sé, hace un frío que pela —ya era hora— y a mi no sé me ocurre otra cosa que decidir hablaros de este hotel de iglús que os permitirá dormir como un esquimal durante unas noches. Pero pensad que sería mucho más cruel enseñaros piscinas idílicas en paraísos tropicales.
Resulta que, cada año, los chicos de Iglu-Dorf montan varios hoteles-iglú a lo largo y ancho de los Alpes y los Pirineos. Cada hotel se construye desde cero al inicio de la temporada, utilizando únicamente nieve para tal efecto; del orden de tres mil toneladas por cada hotel.
Además, el interior está ricamente decorado con relieves en las paredes y esculturas de hielo por doquier, obra de los talentosos artistas con los que colaboran.












