
Yo soy de las que opina que un sofá con fundas dura más que sin ellas, y por eso cuando voy a una tienda (no es que compre muchos sofás, compré el mío y acompaño a amigos a por otros) más que el color del mismo me fijo en la comodidad ya que por lo general cuando llego a casa le pongo la funda con el diseño que más me convence. En el mercado existen un montón de opciones para enfundar un sofá y, a no ser que sean fundas a medida como las de Ikea, estas tienden a caerse en cuanto te sientas dos veces.
Lo que podemos hacer para sujetar la funda de un sofá va desde pequeños trucos caseros con pinzas a otros más elaborados que llevan trabajo manual. Veamos cuáles son los trucos más sencillos:
- Coser velcro tanto a la funda como al sofá por la parte trasera para no dañar mucho la tapicería. Tal vez este sea el truco más sencillo y eficaz, aunque entiendo que alguno de vosotros no quiera ponerse a coser un sofá recién sacado de la tienda.



Si quieres darle una segunda oportunidad a tu sofá o simplemente