
Érase una vez una niña que se llamaba Cécile, que soñaba con ser una gran actriz. Cécile se llamaba en realidad Cecilia y vivía en Chamberí, pero ella le decía a todo el mundo que en realidad ella era de París, al fin y al cabo ¿no es allí de donde dicen que vienen los niños? Cécile, que era muy coqueta, tenía un tocador, desde el que peinaba una y otra vez su preciosa melena morena clara, y miraba, como de soslayo, todo lo que pasaba en la placita de enfrente de su casa.
Así empieza este cuento, la historia de Cécil y por ende, de su habitación, un dormitorio de cuento donde todo parece dibujado a capricho de nuestra pequeña protagonista. Este es el espacio ideado para Casa Decor Madrid 2009 por Espaciopapel y firmado por Adriana Ramiro y Guillermo García-Hoz.
La personalidad de la pequeña Cécile se va descubriendo a lo largo del cuento que define la memoria del proyecto, una habitación para una niña soñadora en la que se plasman sus sueños y deseos infantiles.




