
Si vivís demasiado cerca de vuestros vecinos, o acabáis de mudaros y habéis descubierto que la ventana del baño es aterradoramente transparente, a lo mejor os conviene adquirir uno de estos vinilos para cristales que los hacen translúcidos. Hacen el efecto de esmerilado, algo que está muy de moda y que se obtiene de forma permanente con los cristales al ácido.
Los vinilos con efecto esmerilado no restan luz natural pero sí que aportan más privacidad a vuestra casa ya que no se ve lo que hay en el interior. A mí me gusta, no sólo por la privacidad, sino también por el diseño original que tienen y porque con una inversión muy pequeña se puede cambiar el ambiente de un salón o de un cuarto de baño. Además también podéis cambiar el aspecto de un espejo que no vayáis a usar.




