
Me encantan las manualidades aunque el dibujo no es uno de los dones que tengo. Sí, lo confieso: desde siempre se me da mejor escribir que dibujar (y menos mal porque si me llego a ganar la vida dibujando seguro que me habría muerto de hambre hace tiempo). El caso es que me atraen un montón este tipo de montajes en casa, como el árbol de hilo que os enseñé hace unos meses. En este caso, os propongo varios dibujos con cuerdas que alegrarán cualquier estancia de una manera discreta.
Esta vez la decoración con cuerdas es más complicada de hacer que la del árbol del post anterior, pero no me iréis a negar que el resultado es espectacular, sobre todo en la imagen de “La joven de la perla”, una maravilla para los pocos medios con los que está hecha. Como en el caso anterior, aquí la clave está en la colocación de los alfileres o chinchetas que nos darán la forma externa de la obra de arte que queramos reproducir.
Pero como imagináis esta decoración tiene truco, y es que se venden unos patrones tipo “une los puntos” con los que es bastante sencillo reproducir estos cuadros en cualquier pared que nos propongamos, si es que tenemos el hilo, los alfileres y la paciencia para seguir las instrucciones (y la maña para que no se nos caiga el chiringuito). El primer paso es colocar el patrón en la pared alineado, bien con un nivel o bien a ojo (yo voto por el nivel para luego no lamentarnos).


