
Generalmente, cuando hablamos de piezas clásicas del diseño, en especial cuando nos referimos a sillas icónicas, que incluso se conocen con su nombre propio (la silla Panton, la Thonet, etc.), nos olvidamos de los clásicos del diseño infantil. Hoy quiero rendir un pequeño homenaje a uno de esos relegados: la trona Tripp Trapp, que este año celebra su cuarenta aniversario y que está más viva que nunca, con una edición especial conmemorativa.
La silla fue una creación del diseñador Peter Opsvik, quien en 1972, buscando un asiento para que su hijo Tor pudiera comer en la mesa, ideó la Tripp Trapp. Su objetivo era realizar una silla infantil que pudiera cumplir su función, de forma natural, para personas de todas las estaturas, desde la infancia a la edad adulta. Un diseño excepcional, seguro y confortable que, 40 años después, no ha sido todavía superado.






