
Cuando uno decora una estancia, suele pensar en cómo se percibe desde diferentes puntos de vista. En un salón podemos tener en cuenta cómo se ve desde la puerta o sentado en el sofa, y desde esa perspectiva tendemos a realizar composiciones y distribuciones, pero pocas veces valoramos el punto de vista de la televisión; lo que la tele ve.
En esta serie el fotógrafo estonio Andris Feldmanis ha capturado a personas normales viendo la caja tonta, la mayoría con cara que hace honor al adjetivo, y de paso ha inmortalizado cómo se ve cada habitación desde una posición tan poco usual como es la de la televisión.
En las imágenes se puede apreciar como en la mayoría de los casos se ha descuidado lo que queda a la espalda del espectador, con paredes normalmente desnudas y composiciones muy poco cuidadas, como si solo importara lo que nuestros ojos ven cuando estamos sentados frente al televisor.













