
Es cierto que el estilo de una granja en Estados Unidos a priori no tiene mucho que ver con el estilo que tenemos los europeos para decorar, pero hoy os quiero invitar a que visitéis conmigo esta vivienda llena de buenas ideas. La casa es un chalé unifamiliar con un jardín y un tejado a dos aguas (vamos, típico tipiquísimo) donde vive una familia con niños pequeños. Esta circunstancia la ha tenido en cuenta la diseñadora Christine Lane a la hora de crear los espacios en los que va a convivir la familia.
Empezamos el recorrido por el salón, dividido en dos partes por una gran puerta deslizante metálica revestida de pizarra. En un lado está la zona de salón propiamente dicha, que veremos más tarde y en otro está la zona de comedor. Ya en esta estancia vemos lo que van a ser las constantes en la decoración de la casa: el color blanco y los espacios diáfanos.
La diseñadora ha querido que el exterior forme parte del interior. Para ello ha empleado unos grandes ventanales con carpintería en blanco, por los que entra luz a raudales. La puerta deslizante cumple la función de aislar tanto el salón como el comedor en caso de que los padres deseen tener un poco de intimidad pero también constituye uno de los elementos de juego más divertidos para las niñas, ya que se puede pintar con tizas y decorar con los juguetes magnéticos, como veis en la foto.
