
Cuando un bebé llega a una casa es el momento de reorganizar la disposición y decoración de la misma. Debemos tener en cuenta que la habitación destinada al nuevo miembro de la familia deberá ir creciendo y modificándose al mismo tiempo que él, y pensar en sus necesidades según vayan surgiendo. Una de las tareas que implica una planificación más adecuada (y probablemente una de las que produce mayores quebraderos de cabeza) es el almacenaje.
Debido a esas necesidades cambiantes que mencionaba, muchas veces debemos aplicar las soluciones de almacenamiento con premura y con carácter transitorio. Una manera económica y divertida es realizar unas estanterías con cestas de alambre. Son fáciles de encontrar, son baratas, y además son muy versátiles. Mientras el niño es un bebé pueden servir, como en la imagen, para organizar los pañales, sus toallas, sus productos de higiene, etc. Según va creciendo, se pueden descolgar y situarlas en el suelo como contenedor de juguetes.










