
Aunque mi pasión es el minimalismo más industrial, cada vez siento más atracción por materiales cercanos a la naturaleza. Claro que nada como esta casa en Mallorca, que lleva lo natural al extremo, convirtiendo la vivienda en casi una extensión del entorno.
Diseñada por el artista Alexandre de Betak, para su construcción se emplearon materiales de la zona: piedra natural y madera —incluso troncos completos como vemos en el comedor— combinado con yeso blanco, muy típico de la isla.
El exterior responde también a la estructura típica de las casas baleares, con grandes muros de piedra sin tallar, huecos no demasiado grandes, contraventanas pintadas, cubierta de teja y un solar ordenado con bancales, donde crece algún que otro olivo.









