
La verdad es que me gustan un montón los posts en los que vemos el “antes” y el “después” de los muebles casi tanto como los de las casas. En esta ocasión, os traigo la butaca de Rachel, una butaca antigua en la que el tapizado que era de terciopelo, ha perdido todo su lustre. A simple vista, lo que se impone es retapizarla, pero veamos qué más ha hecho con esta pieza.
Observad cómo la estructura de la silla está también dañada. Además el patrón del respaldo y de los laterales pide a gritos un cambio para ponerlo en el patio o en la terraza ahora que viene el buen tiempo. Aunque es antiguo, con la pintura oscura parece incluso más tétrico, por lo que se hace necesario hacer de nuevo todo el proceso de lijar y volver a pintarlo con otro color más alegre. Recordad que una vez lijado, tenéis que pintar con tapaporos y luego pintar con el color elegido, en este caso el blanco, como veis bajo estas líneas.




