
Cuando suceda, a más de un ciudadano le costará creerlo, pero en tres años dejaremos de ver en los comercios las clásicas bombillas incandescentes. La Unión Europea ya ha puesto en marcha el proceso, aprobando un plan para la retirada de estas bombillas en todo su ámbito. El plazo fijado es de tres años, con lo cual, cuando nos queramos dar cuenta, la bombilla incandescente habrá pasado a la historia, cosa que sucederá el primer día de septiembre del año 2012.
Aplicando esta medida se realizará un importante ahorro energético así como un beneficio ecológico, ya que las emisiones de CO2 se reducirían considerablemente. Tampoco debemos perder de vista que supondría un ahorro para las economías domésticas, ya que el uso de bombillas de bajo consumo también reduciría la factura eléctrica.












