
Sé que muchos de nuestros lectores son melómanos convencidos. A unos les gusta lo clásico mientras que otros son más rockeros, e incluso hay algún amante del punk. Estoy segura de que a todos ellos les va a encantar esta habitación que os traigo hoy en la que su dueño se dedica a tocar música y a escucharla.
Lo primero que se ve en este cuarto nada más entrar es el gran escritorio que ocupa todo un tabique. Con la mesa en negro, contrasta a la perfección con la pared que tenéis a la derecha, blanca con rayas (¿tal vez intentando emular a un pentagrama?) en la que se exponen las guitarras.
