Sigue a

Un baño gris oscuro

El gris es un color especial, para todos aquellos que no se quieren apuntar a la rotundidad del negro pero quieren romper con el blanco impoluto. De un tiempo a esta parte no dejo de ver baños grises por todas partes, así que quiero que me acompañéis para repasar cómo podemos utilizar este color en la decoración de la habitación que tal vez la tenga más permanente de toda la casa, debido a lo costoso que es cambiar los azulejos.

Cuando queremos apostar por un color en el baño siempre nos cabe hacernos una primera pregunta que condicionará el resto de opciones: ¿lo pondremos en los azulejos, en los muebles o en los sanitarios? Según mi experiencia, ponerlo en los sanitarios es una cuestión delicada porque los recambios para colores especiales (entendiendo por especial cualquiera que no sea blanco) son más difíciles de encontrar, pero a lo mejor tenéis suerte y no tenéis que cambiarlos antes de mucho tiempo.

Si vais a querer el gris en los azulejos, probad poniendo bastante luz sobre todo en la zona donde os vais a afeitar o maquillar, ya que al ser un color oscuro absorberá la luz más que otros más claros. Aunque tradicionalmente se han elegido azulejos con brillo, os animo a que probéis el efecto del mate porque os va a encantar.

Si los muebles oscuros no os acaban de convencer, ¿por qué no intentáis poner la encimera blanca o de otro color? El contraste animará el baño y seguro que os dará mucho juego con los textiles. Con el gris queda perfecto cualquier color flúor: fucsia, naranja, verde… y esta temporada las tiendas están llenas de opciones.

Un baño gris.

Si los colores oscuros no van contigo, prueba un tono casi blanco como el que ves sobre estas líneas. Aquí apenas se nota contraste entre sanitarios y paredes, lo justo para que los unos se destaquen sobre las otras creando un ambiente minimalista y fresco.

Baño gris con muebles blancos.

Los muebles blancos se acoplan perfectamente a un baño gris y os permiten jugar con el zócalo o con los textiles, tanto si queréis ponerlos blancos como si apostáis por un estampado atrevido. Lo bueno del gris es que no te condiciona el resto de la decoración y que excepto con el marrón, queda perfectamente con todos los colores aportando clase.

Un baño gris.

Sobre estas líneas tenéis algo más tradicional como es el típico azulejo estampado en el zócalo pero gris sobre él. Observad cómo el conjunto queda retro pero el gris superior hace que el ambiente no quede recargado sino más bien elegante y sobrio. Probad vosotros combinaciones posibles hasta que encontréis la que más se adapte a vuestros gustos y necesidades.

Imágenes vía | Apartment Therapy
En Decoesfera | Antes y después: un dormitorio en gris que no aburre

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

8 comentarios