Singer, cuando la máquina de coser se convierte en una obra de arte

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Máquina de coser Singer

En casa de mi abuela uno de los objetos más preciados era su máquina de coser Singer. Esa máquina negra, con unos dibujos preciosos en dorado constituía la mayor herencia de mi bisabuela que la había comprado “por cuatro pesetas” cuando se casó. La máquina, montada en una tabla con un pedal que la movía “con motor de garbanzos” como le gustaba a mi abuela decir, es un delicioso objeto de otra época que nos hablaba de remiendos y de ropa a medida.

Las máquinas Singer han cumplido ya 160 años de vida y los primeros modelos, como el que encabeza este post, se han convertido en objeto de deseo de coleccionistas que buscan máquinas como la de mi bisabuela, que funcionen a pedales y que se encuentren montadas en recias patas de acero. Raro es el domingo en el que me doy una vuelta por el Rastro y no veo ninguna de estas máquinas, por lo que no me cuesta imaginarlas decorando un salón de aires bohemios.

singer nueva

Si estáis interesados en conseguir una, además de en las almonedas y mercados de objetos antiguos existen algunas páginas en Internet dedicadas a objetos de segunda mano donde las podéis conseguir por unos precios de entre 100 a 500 euros, incluso de las que se pueden seguir usando. Mis favoritas son las fijas aunque he visto alguna preciosidad de las escamoteables, que se ocultan en el interior del mueble una vez este se cierra.

Para los que, además de para decorar, queráis usarlas para coser, sabed que Singer ha puesto a la venta una edición limitada de una máquina de diseño inspirado en las antiguas con todas las prestaciones de la última tecnología por unos 450 euros al cambio. Si me preguntáis a mí, me quedo con la máquina de coser de mi bisabuela, que tiene muchas historias de mi familia que contarme.

Más información | Singer
En Decoesfera | Recicladecoración: una máquina de coser convertida en mesa de comedor

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