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Salón de estilo nórdico

Cuando me independicé me fui a vivir a una casa vacía. Heredé del anterior inquilino solamente un par de armarios, pero el resto de muebles los tuve que ir comprando con mis ahorros. Amueblar tu primera casa no es una tarea baladí, porque implica una serie de miles de pequeñas decisiones que pueden influir tu vida los próximos años.

Hoy quiero compartir con vosotros cinco consejos que me dieron o me gustaría que me hubieran dado cuando amueblé mi casa. Espero que os sean de utilidad, sobre todo para aquellos que andáis un poco perdidos y no sabéis por dónde empezar:

1. No es necesario tener toda la casa amueblada desde el primer día. Lo ideal es ir comprando poco a poco muebles que necesitemos y que nos convenzan. Lo malo de comprar muebles con prisas es que te ves abocado a tener esa pieza que no te acababa de convencer durante muchos años. No es mucho problema si nos pasa con un cubo de basura pero, ¿nos arriesgaríamos con el mueble del salón?

Un dormitorio muy femenino

2. Busca la calidad en los muebles que más vayas a utilizar. Esto aplica sobre todo para camas y sofás, en los que vamos a estar muchas horas. No vale la pena ahorrar en el somier ni en el colchón ni en las almohadas. Recuerda que estás haciendo una inversión en tu salud, así que no escatimes en este tipo de piezas. Sé que va a sonar duro, pero en ocasiones es mejor comprar una buena cama y tener la ropa almacenada en perchas que tener una cama de las que te hacen la tortura a tu espalda y tener a la vez cama y armario.

3. Invierte más en la calidad objetos que vayan a estar en contacto contigo. Y sí, estoy pensando en sábanas y en toallas, que tienen que ser bonitas pero también tienen que tratar bien a nuestras pieles. En mi opinión, las cortinas pueden esperar un poco si priorizamos las sábanas. Por supuesto que las cortinas son importantes para librarnos de la sensación de “piso de francotiradores” pero como os digo, si andáis justos de presupuesto vais a tener que ir comprando las cosas con un orden.

4. Acepta muebles de tus amigos. Aunque la casa que estés amueblando sea la definitiva, aprovecha la generosidad de tus amigos y consigue piezas “provisionales” mientras ahorras para comprarte la definitiva. Yo empecé con un sofá prestado y una mesa baja que heredé de una amiga de una amiga que quiso deshacerse de todos los muebles de su salón. La verdad es que no eran mucho mi estilo pero conseguí ganar tiempo tanto para ver muebles que me gustaran más como para ahorrar un poquillo y poder elegir mejores calidades. La experiencia del sofá heredado también me aleccionó para elegir un sofá lo más cómodo posible, que pasé unos meses un poco incómoda.

Salón decorado en blanco y negro

5. Mide la casa antes de comprar ningún mueble y llévate las medidas a todas partes. Nunca se sabe dónde vas a encontrar ese aparador ideal o esa estantería perfecta para el hueco que tienes. Caculad también el hueco que tendréis disponible una vez hayáis situado ese sofá que os enamoró para pasear por vuestro salón, varios amigos míos compraron sofás que a priori cabían comiéndose toda la zona de paso y abigarrando el salón innecesariamente.

En conclusión, solo tenéis que tener la paciencia suficiente para ir encontrando todas las piezas que encajen en vuestra casa. No es necesario tenerlo todo a estrenar cuando aterrizáis en un piso nuevo pero sí que es importante que con el tiempo los espacios que tengáis sean vuestros, que reflejen vuestra personalidad.

Por último, os diría que os esperéis un poquito para ir comprando los complementos porque cuando acabáis de mudaros a los amigos les da por llenaros de cuadros, candelabros o ceniceros. Por supuesto no es necesario que pongáis en casa todo lo que os regalen pero sí que podéis elegir los complementos que vayan mejor con vuestra personalidad. ¿Estáis amueblando vuestra primera casa? Y los veteranos, ¿qué aconsejáis a los que se estrenan en decoración?

Imágenes | Bolaget, Kotilo y Sweethomestyle

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