Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Integrar un despacho o zona de trabajo en el dormitorio es la única opción que queda en muchos pisos pequeños, en los que no hay espacio para dedicar una habitación entera a este menester. Muchas veces, frente a este reto, nos quedamos bloqueados, pues no nos apetece que el dormitorio parezca un atelier o una oficina. Entonces pensamos en soluciones que pasan por crear una rincón que sea fácil de abrir y cerrar, y que nos permita esconder nuestro escritorio cuando terminamos el trabajo para poder desconectar y descansar a gusto.
Este pequeño taller que vemos en la imagen parte de un concepto sencillo, aunque su excelente aspecto puede llevarnos a pensar que es complicado: dos estanterías que se unen y se cierran, formando un armario con un interior muy vivo.
Para hacerlo, además de unas cuantos kilos de maña y paciencia, se necesitan dos estanterías sólidas de no menos de treinta cm de fondo, un tablero cortado a medida para revestir la trasera que queda a la vista, patas y ruedas para poder abrir y cerrar sin esfuerzo y sin rallar el suelo, un tablero y unas escuadras para construir el escritorio, bisagras y pintura al gusto para decorarlo, aunque si las estanterías son nuevas se pueden dejar tal cual están.
Leer más