Para aludir a las consecuencias de desastres de diversa índole se suele recurrir a frases como estas: ¿quién paga los platos rotos? ¿quién recoge los platos rotos?... Bien, hoy queremos dar un tinte positivo a estos platos rotos, y es que todo se puede aprovechar con buen ojo y optimismo.
Esther Coombs es la autora de esta idea, unos marcadores diferentes y realmente resistentes, que pueden servir de año en año, ya que al parecer aguantan bien la intemperie. Están realizados con trozos de vajilla montados sobre un palo y rotulados con el nombre de la planta escogida. Se pueden comprar en su tienda de Etsy, pero también podemos animarnos a realizarlos.
Seguro que en algún rincón de la casa tenemos unos platos que nunca vamos a usar, ya sea por que no nos gusten o se hayan quedado desfasados o descuadrados, que cuando los platos se van rompiendo, siempre quedan dos o tres huérfanos en el fondo de un armario.









