Acabando casi el mes de septiembre, lejos empiezan a quedar los días de descanso pasados lejos de nuestras casas y nuestras rutinas. Para que esas jornadas tarden un poco más en ser olvidadas, escribimos hoy unas líneas para hablar de los alojamientos en los que discurren nuestras vacaciones.
Cuando salimos de vacaciones cambiamos totalmente de paisaje, y no sólo me refiero a cambiar la ciudad por la playa, o la oficina por la montaña. También durante los días que dure nuestro descanso estival cambiamos de decoración, y puede ser que ganemos o perdamos con el cambio.
Al llegar a nuestro destino cabe la posibilidad de que el interior del apartamento o habitación de hotel ofrezcan un entorno agradable y bien decorado, que incluso supere al que se respira en nuestro hogar; pero también puede haber sorpresas y descubrir que esas bonitas habitaciones que nos prometían al contratar, inexplicablemente se han convertido en cuatro paredes difíciles de mirar.





Seguro que ya la mayoría habéis empezado a sentir el calor. En Tenerife al menos, donde vivo, estos dos últimos días han sido horribles, y eso que dentro de lo que cabe aquí las temperaturas se mantienen suaves a lo largo de todo el año.
Como siempre que llega el verano hay ciertas cosas de las que no podemos dejar de hablaros en decoesfera: jardines, terrazas, piscinas… y la gran protagonista de los encuentros familiares, la barbacoa. 





