
Cada vez que iba de visita a casa de una buena amiga, me sorprendía el alfeizar de las ventanas de la planta superior, pues siempre estaba lleno de plantas y flores con un aspecto fresco que hacia muy atractiva la fachada. Un día le pregunté cómo se arreglaba para regar aquella zona de difícil acceso, y entonces sonrió y me confió su secreto: eran plantas artificiales. La verdad es que como era de esperar, al no ser de un plástico de calidad, cada cierto tiempo el sol se comía el color, pero ella se armaba con pintura en spray, y después de un meticuloso pintado por partes, volvía a ponerlas en su sitio.
En su caso, esta solución funcionaba bien porque desde el interior de la casa apenas se veían, con lo cual desde la calle daban el pego por completo. En mi casa tengo un ventanal con alfeizar, y durante tiempo intenté tenerlo lleno de plantas con flores, pero la cosa no funcionó porque regarlas era muy complicado e incómodo, y en verano había que hacerlo prácticamente a diario.
Hace un año decidí hacer la prueba y poner algunas plantas artificiales en macetas para ver cómo resistían a la intemperie, y el resultado fue sorprendente, ya que el plástico sigue verde y brillante como el primer día tras un intenso verano, parte de otro, y un frío invierno. Hace días completé el conjunto con algunas plantas más, y desde la calle mi alfeizar se ve fresco y lleno de verdor.









